Este protocolo aborda la hipocalcemia aguda que ha alcanzado un umbral que requiere intervención inmediata, definida por un calcio sérico corregido gravemente disminuido, un calcio ionizado críticamente bajo, o la presencia de síntomas que indican compromiso neuromuscular.
El protocolo se aplica cuando se cumple alguno de los siguientes criterios: calcio sérico corregido inferior a 1,5 mmol/L, calcio ionizado inferior a 0,75 mmol/L, o síntomas activos como parestesia perioral o en los dedos, convulsiones, tetania, o signo de Chvostek o Trousseau positivo. También se incluyen los pacientes con alto riesgo de volverse sintomáticos, incluidos los post-paratiroidectomizados.
Ante esta gravedad, la corrección implica gluconato de calcio intravenoso, administrado en una secuencia estructurada: una fase de bolo inicial seguida de una infusión continua titulada. La dosificación completa, los tiempos y los parámetros de monitorización están contenidos en el protocolo completo.
El nivel de calcio plasmático se repite 4 horas después de iniciar el tratamiento para guiar el manejo posterior.