El hígado graso agudo del embarazo (AFLP, por sus siglas en inglés) es una emergencia obstétrica grave que requiere una intervención inmediata y coordinada. La primera línea de manejo se centra en la estabilización multidisciplinaria rápida y el parto. Cuando ese esfuerzo inicial no alcanza los objetivos hematológicos y metabólicos requeridos, es necesario escalar a un protocolo específico de insuficiencia hepática.
El manejo de primera línea consiste en cuidado de soporte rápido por parte del equipo multidisciplinario, dirigido a corregir la coagulopatía y la alteración metabólica (incluida la hipoglucemia), seguido de un parto rápido. Cuando la coagulopatía o la alteración metabólica —incluida la hipoglucemia— permanecen sin corregirse antes del parto, se cumplen los criterios para escalar a este protocolo de siguiente paso.
Una vez que la insuficiencia hepática está establecida o en progresión, el manejo se orienta hacia medidas de soporte hepático dirigidas. Intervenciones farmacológicas específicas y de soporte hepático extracorpóreo forman parte del enfoque — el régimen estructurado completo está disponible a través del enlace a continuación.