Cuando una paciente con acromegalia queda embarazada, el cuadro clínico cambia considerablemente. Las preocupaciones se centran en la posibilidad de que el embarazo estimule el crecimiento del tumor hipofisario, los efectos continuos del exceso de GH en la madre y el perfil de seguridad de los medicamentos utilizados habitualmente para el manejo de la acromegalia.
El embarazo introduce prioridades contrapuestas: mantener un control adecuado del tumor hipofisario subyacente mientras se minimiza la exposición farmacológica. Este escenario —acromegalia en una paciente embarazada— requiere un enfoque de manejo que difiere sustancialmente del cuidado estándar de la acromegalia.
La estrategia general implica un uso conservador y selectivo del tratamiento médico durante el embarazo. El tratamiento farmacológico de rutina no se continúa como norma; en cambio, la terapia se reserva para circunstancias específicas cuando el seguimiento clínico indica la necesidad de actuar. El protocolo estructurado completo define las indicaciones precisas y los agentes que pueden considerarse.
DOI: 10.1210/jc.2014-2700
For the patient with acromegaly who becomes pregnant, there is a concern for a possible stimulatory effect of the pregnancy on somatotroph tumor size, the effects of GH excess on the mother, and the safety of medications used to treat acromegaly.
During pregnancy, we recommend that acromegaly medical therapy be withheld and administered only for tumor and headache control.
Medical therapy should be considered in the setting of worsening headaches and/or evidence of tumor growth.
Therefore, patients with acromegaly with macroadenomas should be monitored clinically for headaches and visual symptoms.
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