Este protocolo aborda la parálisis parcial del nervio abducens (paresia) en pacientes con función residual del recto lateral — una subpoblación definida por movimiento lateral conservado, aunque deteriorado, en la que la abducción puede sobrepasar la línea media. Esto distingue la parálisis parcial de la parálisis completa, en la que la abducción no puede alcanzar la línea media en absoluto.
La esotropía persistente y el déficit de abducción siguen siendo los hallazgos centrales que motivan un manejo adicional.
El manejo de primera línea de la parálisis parcial del nervio abducens prioriza el tratamiento de la etiología subyacente. Durante la fase aguda, la diplopía se controla con terapia de oclusión (oclusión alterna del ojo o lentes opacas como los filtros de Bangerter) o, cuando la desviación es pequeña y bastante comitante, con prismas tallados o prismas de Fresnel.
Este protocolo es el siguiente paso apropiado cuando dichos objetivos de primera línea no se han cumplido: el alivio de la diplopía es insuficiente y no se ha producido recuperación espontánea — es decir, la esotropía y el déficit de abducción no se han resuelto en la ventana esperada de 3 a 6 meses.
En pacientes con desalineación persistente y diplopía a pesar del tratamiento etiológico, está indicada la cirugía. En el contexto de función residual del recto lateral, la estrategia preferida se centra en la cirugía aumentada del músculo recto horizontal con participación del recto lateral. El enfoque completo — incluyendo qué músculos adicionales pueden estar involucrados, cómo se calibra el plan quirúrgico y cómo se determinan los parámetros de dosificación — se detalla en el protocolo estructurado completo.
DOI: 10.1016/j.apjo.2026.100297