La amiloidosis AA conlleva un depósito progresivo de amiloide que se maneja de forma independiente de la enfermedad causante subyacente. El abordaje clínico se centra en reducir los niveles circulantes de SAA, limitar los depósitos de amiloide y proteger la función renal.
Los objetivos terapéuticos definidos son la reducción de los niveles séricos circulantes de SAA, la reducción de los depósitos de amiloide y la estabilización de la función renal.
La terapia de primera línea está dirigida a los depósitos de amiloide, independientemente de la enfermedad subyacente. Las opciones incluyen agentes que actúan sobre las vías de señalización inflamatoria para reducir los niveles de SAA, junto con otras clases de moléculas. El protocolo estructurado especifica qué agentes aplican y en qué circunstancias.
DOI: 10.2147/CLEP.S39981